Durante el cierre de la 23° conferencia anual organizada por Council of the Americas junto a la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, el presidente Javier Milei realizó un balance técnico del programa económico y expuso las metas de su administración en materia de actividad, precios y comercio exterior. En su intervención en el Hotel Alvear, el mandatario sostuvo que los objetivos centrales de su gestión se concentran en reducir la inflación y consolidar la expansión de la actividad económica, remarcando que el esquema actual se apoya en el sostenimiento del superávit fiscal primario y financiero, la eliminación progresiva de distorsiones en los precios relativos y la desregulación de los mercados.
En relación con los indicadores de precios, el jefe de Estado destacó la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y ponderó el último registro del índice de precios mayoristas informado por el Indec, que se ubicó en el 0,8% mensual. Milei señaló que la convergencia de la inflación responde al ordenamiento de las cuentas públicas y a la política monetaria implementada por el Banco Central.
Al abordar la evolución del nivel de actividad, el Presidente afirmó que la economía argentina atraviesa una fase de recuperación y proyectó una tasa de expansión acumulada para el mediano plazo superior a los diez puntos porcentuales. Frente a los análisis del sector privado sobre desempeños dispares entre distintos rubros productivos, argumentó que los procesos de salida de esquemas regulados implican naturalmente una dinámica heterogénea, donde la asignación de recursos y la inversión se orientan hacia los sectores con mayores ventajas competitivas antes de derramar de forma homogénea sobre el resto del entramado. Uno de los ejes centrales de la exposición técnica estuvo enfocado en la política de comercio internacional y el marco regulatorio para las empresas.
Milei anticipó profundizará la apertura del modelo económico mediante la reducción de barreras arancelarias y paraarancelarias.
Finalmente, el mandatario detalló el impacto previsto de la desregulación sobre la estructura de costos de las compañías y la formación de capital. Explicó que la eliminación de trabas burocráticas y la flexibilización de trámites operativos buscan generar condiciones propicias para la inversión privada directa, señalando que la rentabilidad de las empresas deberá sustentarse en mejoras de eficiencia y adaptación tecnológica. Concluyó su presentación señalando que la estabilidad macroeconómica alcanzada permitirá avanzar en la simplificación del esquema tributario y en la consolidación del crédito como motor del consumo y del desarrollo productivo.